Tres días después del asesinato de un cura en una iglesia en Francia, la investigación sobre el entorno de los dos asesinos seguía progresando y ayer se produjo la primera acusación.
Un joven de 19 años, en cuya casa fue encontrado tres días antes del atentado en la iglesia de Saint-Étienne-du-Rouvray un video de los dos autores del asesinato del cura degollado, fue acusado del delito de asociación de malhechores con fines terroristas, indicó una fuente judicial.
El video encontrado en un teléfono en el domicilio del detenido mostraba a Abdel Malik Petitjean, uno de los asesinos, jurando lealtad al grupo Estado Islámico (EI) y evocando una “acción violenta”. El grupo yihadista reivindicó el ataque contra la iglesia en el que el cura Jacques Hamel, de 85 años, fue asesinado.
Otras tres personas seguían en detención preventiva el viernes por la noche: un refugiado sirio, un francés de 30 años del entorno de Petitjean y un menor de 16 años cuyo hermano, amigo del otro asesino, Adel Kermiche, se marchó a la zona de Siria e Irak en marzo de 2015.
Tanto Petitjean como Kermiche estaban fichados por los servicios de inteligencia antes de pasar al acto y el segundo estuvo en prisión durante 10 meses a la espera de juicio por haber intentado en dos ocasiones viajar a Siria.
Este hecho ha provocado una oleada de críticas en Francia y varios dirigentes políticos han exigido la dimisión del primer ministro, Manuel Valls, y del titular del Interior, Bernard Cazeneuve. Ayer, Valls admitió por primera vez un “fracaso” de la justicia y urgió a adaptar las prácticas judiciales al fenómeno yihadista.
“Esto debe llevar a los jueces a un enfoque diferente, caso por caso, teniendo en cuenta las prácticas de disimulo de los yihadistas”, dijo en una entrevista con el diario Le Monde, subrayando su respeto por el equilibrio de poderes y el respeto al “Estado de derecho”.
El expresidente Nicolas Sarkozy acusó al Ejecutivo de estar “paralizado” por las “argucias jurídicas” en la lucha contra el terrorismo. El partido que preside, Los Republicanos, pidió ayer al primer ministro “medidas a la altura” de las circunstancias y más acción.
La presidenta del Frente Nacional, Marine Le Pen, arremetió contra la derecha y la izquierda, considerando que el Gobierno vivía en la “simulación” y la oposición, en la “agitación”.
Traumatizados por el asesinato, los católicos de Francia fueron invitados a ayunar el día de ayer, así como los protestantes por sus federaciones. Los judíos y los musulmanes fueron llamados por sus responsables a acudir a las iglesias mañana domingo en señal de solidaridad.
