El Juzgado Séptimo Penal condenó a cuatro años de cárcel a dos policías por golpear al joven Rafael Martínez, a pesar de que este se encontraba esposado en un cuartel policial.
El fallo plantea que los policías Boris Rodríguez Morales y Alberto Mario Rodríguez no actuaron de acuerdo con la ley.