Un juez federal acusó formalmente ayer a la expresidenta argentina Cristina Fernández por el delito de administración fraudulenta, en el desarrollo de una investigación sobre operaciones con dólar a futuro del Banco Central que le causaron millonarias pérdidas al Estado.
Claudio Bonadío, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 11, dictó el procesamiento de la exmandataria (2007-2015) por considerar que la operación financiera no pudo haberse concretado “sin la aprobación expresa del más alto nivel de decisión económico y político del Poder Ejecutivo Nacional”, según el fallo judicial.
Además de Fernández, el juez procesó al exministro de Economía Axel Kicillof, al extitular del Banco Central Alejandro Vanoli y a otros 12 exfuncionarios. El delito que se le imputa a Fernández contempla penas de 5 a 20 años de prisión.
