Un total de 133 políticos han sido asesinados desde que comenzó en septiembre el proceso electoral en México y que culmina este domingo con las elecciones presidenciales, informó a la AFP ayer jueves la consultora Etellekt.
De esa cifra, 28 eran precandidatos y 20 más candidatos, añadió la firma especializada en análisis de riesgos y políticas públicas.
Las elecciones del próximo domingo son las más grandes en la historia del país: se renovarán más de 18 mil puestos, incluidas las curules del Congreso bicameral. El último episodio sangriento contra políticos ocurrió el miércoles en el estado de Michoacán, donde un alcalde interino fue asesinado a balazos cuando circulaba en su automóvil en la localidad de Buena Vista Tomatlán a plena luz del día.
De los 133 políticos asesinados, 17 eran mujeres, y además medio centenar de familiares de militantes de distintos partidos también han sido ultimados.
“Esta violencia se ha concentrado en el ámbito local, al menos el 71% de todas estas agresiones han sido en contra de autoridades electas y candidatos que aspiran a puestos del ámbito local, sobre todo alcaldías y legisladores municipales”, comentó el director de la consultora, Rubén Salazar, a la radiodifusora Grupo Fórmula. En comparación con el proceso electoral de 2012, la cifra de políticos asesinados es 10 veces mayor ahora.
