El sector agropecuario se prepara para enfrentar otro duro golpe: la posible extensión del fenómeno de El Niño hasta octubre, con menos lluvias.
La temporada de precipitaciones se inicia regularmente a finales de abril y principios de mayo, pero este año se registraría con periodos de 3 o 4 días con lluvias, y luego de 5 a 10 días de sequía, según la Dirección de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A.
El agotamiento de las fuentes hídricas y las altas temperaturas afectarían principalmente los cultivos de granos como el arroz, que requiere mucha agua.
“El arroz necesita que el suelo esté húmedo para germinar y actualmente no se está dando esa figura. Los suelos están sumamente secos”, dijo Carlos Santanach, secretario ejecutivo de la Asociación de Arroceros de Chiriquí.
El ciclo agrícola de siembra de arroz se inicia en mayo. “A medida que avanza el ciclo, requiere de mucha agua, y si esa sequía coincide con ese periodo de la planta, el crecimiento será prácticamente cero, porque no se logrará llenar el grano y no se producirá nada”, afirmó.
La producción de papas y hortalizas también podría ser impactada. “Si las lluvias no llegan por el tiempo esperado, se afectará la cosecha de papas, remolacha, zanahoria, brócoli, entre otros”, acotó Augusto Jiménez, productor de tierras altas.
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