El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, manifestó que su país puede estar “muy tranquilo” por cómo se dará el proceso de concentración de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tras firmar la paz, porque existen “protocolos muy precisos y estrictos” para ello.
En una entrevista publicada ayer por el diario El Espectador, Santos precisó que esos protocolos abarcan la seguridad dentro y alrededor de las zonas donde se concentrarán las FARC, y entregarán progresivamente sus armas a Naciones Unidas, una vez firmen la paz.
“Cada una [de las llamadas zonas veredales] tendrá un cordón de seguridad de un kilómetro y, a partir de ahí, rodeando cada zona, estarán nuestros soldados y policías. La seguridad interna estará a cargo del sistema de monitoreo y podrá entrar nuestra fuerza pública en caso de ser necesario”, detalló el mandatario colombiano.
El pasado jueves, los negociadores del Gobierno y las FARC anunciaron en La Habana, sede de las negociaciones de paz desde noviembre de 2012, un acuerdo sobre el cese el fuego definitivo y el desarme de los rebeldes. En el pacto se estableció que, una vez firmada la paz, los guerrilleros se concentrarán en 23 zonas bajo el monitoreo de la ONU, a la que entregarán sus armas.
Un día después, el Ministerio de Defensa detalló que esas zonas estarán en áreas de influencia histórica de la guerrilla y que han sido muy golpeadas por el conflicto de más de medio siglo.
En otra entrevista, divulgada ayer por el diario El Tiempo, Santos explicó también que su gobierno “logró hablar con todos los gobernadores, menos con uno, y con todos los alcaldes” de las zonas donde estarán concentrados los guerrilleros, antes de firmar el jueves el pacto con las FARC.
“Todos estuvieron de acuerdo y apoyan el proceso de paz”, aseguró.
A El Espectador, Santos también dijo que está“seguro” de que “cuando se publiquen todos los acuerdos y se den cuenta de que no le estamos entregando el país ni al narcotráfico ni al comunismo”, incluso detractores del proceso con las FARC como los expresidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, se darán cuenta de que esta paz “es uno de los pasos más trascendentales y convenientes en la historia de Colombia”. “Nada me gustaría más que ellos dos, que tanto quisieron lograr la paz, se subieran al tren”, adujo.
En las entrevistas, el mandatario manifestó que también se acordó con las FARC “terminar el proceso lo más pronto posible” y que la instalación de una mesa formal con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) aún es posible si esa guerrilla, la segunda del país, renuncia al secuestro. El conflicto ha dejado un saldo de al menos 260 mil muertos, 45 mil desaparecidos y 6.9 millones de desplazados.
