La creación de la figura de un “oficial de visita” en cada municipio para vigilar la asistencia de los estudiantes de zonas rojas a los colegios públicos, es una de las recomendaciones para combatir la deserción escolar y la delincuencia en el país que hizo el asesor de proyectos preventivos de seguridad ciudadana de Israel, Eran Landau.
La propuesta fue presentada la semana pasada en el Primer Foro de Prevención Primaria de la Violencia, Cultura y Educación para la Transformación, que organizó el Municipio de Panamá y el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadeh).
Landau, quien es especialista internacional en temáticas de juventudes, manifestó que “nosotros pensamos que uno de los cáncer más complicado es que en Panamá no se trabaja en el tema de la deserción escolar”.
Explicó que si se hace un sondeo en las cárceles del país, se puede constatar que la vida antisocial de los jóvenes empieza de alguna manera “por falta de oportunidades, muchas veces fue en primaria que alguien no lo trató por falta de recursos o por padres que no saben orientarlos o falta de instituciones”.
Indicó que un oficial de visita es la persona que estaría vigilante de las ausencias de los estudiantes al colegio, del porqué el menor ha faltado al colegio.
La implementación de esta figura está planteada para zonas marginales, con el fin de evitar la deserción escolar y reducir el riesgo de delincuencia, dijo el experto.
Agregó que, a diferencia de otros países de la región, Panamá cuenta con el recurso humano y económico para hacerle frente a la deserción escolar.
Manifestó que está comprobado que los chicos de barrios marginales, después de varios días que no asisten a la escuela, quedan más expuestos a que una persona “lo induzca hacia las calles”.
Aseguró que la inversión para evitar la deserción es lo más barato del mundo, “lo más caro es después su tratamiento”.
A su juicio, este tema debe ser una política de Estado, ahora más cuando existe la descentralización en el país.
Por su parte, Sergio Gryn, director del Instituto Internacional de Liderazgo Histadrust y del Departamento de Desarrollo Comunitario e Integración Social para América Latina, dijo que la prevención primaria persigue fortalecer a la niñez lo más que se pueda para que no se convierta posteriormente en un potencial delincuente.
Considera que en este tema no solo se debe intervenir el sistema educacional, sino también hay que crear las infraestructuras suficientes en el ámbito municipal para que los jóvenes se puedan desarrollar.
Sostuvo que, además, hay que capacitar a los docentes para que puedan instruir a los estudiantes para la vida y no solo para el trabajo y las calificaciones. Añadió que esta práctica ha funcionado en Israel.
