Limitar a cinco por cada año los viajes de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), o su equivalente a 21 días fuera del país, propuso el magistrado Harry Díaz como uno de los puntos a incluir en la autorregulación que debe adoptar el Órgano Judicial en este tema, que se discute por estos días.
En una carta enviada el 23 de septiembre pasado al presidente de la CSJ, José Ayú Prado, Díaz sugirió que se analicen algunas sugerencias planteadas por él en la autorregulación de los viajes, como que las autorizaciones deben ser dadas por el pleno de la entidad 15 días antes de los viajes, y no dos o tres meses después de estos.
Argumentó que esta medida permitiría verificar la relevancia de los viajes que se realicen.
También planteó que el presidente y vicepresidente de la CSJ no pueden estar fuera del país simultáneamente, y que en el caso de que un tercero cubra todos los gastos del viaje, el magistrado renuncie al 25% de los viáticos que autoriza la norma presupuestaria.
Indicó que las cumbres judiciales y otros encuentros análogos no requieren aprobación previa del pleno de la Corte Suprema de Justicia.
“En periodo de ausencia de fondos para múltiples necesidades del Órgano Judicial, debemos comenzar por dar el ejemplo”, destacó el magistrado en su carta a Ayú Prado.
Díaz fue el proponente de la autorregulación de los viajes de los magistrados y funcionarios judiciales en el último pleno de la CSJ, celebrado el jueves pasado y cuya discusión fue pospuesta en espera de un informe de auditoría de la Contraloría General de la República sobre los viajes de los magistrados al exterior y al interior del país.
Los magistrados Ayú Prado, Luis Ramón Fábrega, Cecilio Cedalise, Ángela Russo y Abel Zamorano votaron por la posposición de la autorregulación de los viajes, mientras que Díaz y sus colegas Hernán De León y Oydén Ortega apoyaron que se discutiera el tema durante el desarrollo de dicha sesión del pleno.
