Cocaleros de Bolivia que exigen incrementar sus cultivos se enfrentaron ayer con la policía en el cuarto día de protestas callejeras en La Paz por el rechazo del gobierno de Evo Morales a su pedido.
La policía dispersó a los manifestantes con gas lacrimógeno y detuvo a más de un centenar de cultivadores que marcharon para exigir la liberación de sus compañeros.
Los cocaleros de Yungas, región al norte de La Paz donde se produce coca, se oponen a la propuesta para legalizar ese cultivo en el Chapare y exigen un incremento de los sembradíos de su región. “Ellos quieren un libre cultivo y no puede ser así”, dijo el ministro de Gobierno, Carlos Romero, después de llamar al diálogo.
La mañana de ayer, la policía comenzó a arrojar gases lacrimógenos para disipar la manifestación, lo que generó una reacción de los cocaleros, que respondieron con piedras y provocaron destrozos. “Este gobierno que fue nuestro aliado ahora nos trata mal, nos gasifica, nos trata como enemigos”, dijo el vicepresidente de la Asociación Departamental de Productores de Coca, Gregorio Chamizo.
La iniciativa reconoce dos regiones productoras de coca: los Yungas, al norte de La Paz, y Chapare, en la región de Cochabamba. La ley actual solo reconoce a los Yungas como área tradicional.
De aprobarse el proyecto, se permitirían 13 mil hectáreas de cultivo legal de coca para los Yungas, mil más de lo que actualmente se permite, y 7 mil para el Chapare.
