El Ministerio Público (MP) inició una investigación de oficio a raíz de los enfrentamientos entre indígenas de la comarca Ngäbe Buglé que se oponen al proyecto hidroeléctrico Barro Blanco y la Policía Nacional en la comunidad de Gualaquita, Bocas del Toro, que dejaron 15 heridos, entre ellos 3 policías con lesiones de consideración.
El choque comenzó el jueves por la noche, luego de que los indígenas mantuvieran cerrada por 48 horas la carretera de acceso hacia la provincia de Bocas del Toro. Agentes de la Policía intentaron despejar la vía, pero los manifestantes los atacaron con piedras y otros objetos contundentes.
El director de la Policía Nacional, Omar Pinzón, reveló que tres de los cinco policías heridos fueron trasladados hacia la provincia de Panamá para ser atendidos, por la gravedad de sus lesiones. Explicó que uno de ellos incluso presenta un traumatismo cráneo encefálico, que aparentemente se produjo por un hacha que golpeó su casco. Pruebas especiales establecerán la gravedad de la lesión.
El funcionario añadió que durante el choque detuvieron a cinco manifestantes que fueron puestos a disposición del MP.
Por su parte, la procuradora Kenia Porcell anunció que iniciará una investigación penal a causa de las lesiones severas ocasionadas a los uniformados.
Porcell también señaló que los funcionarios del Ministerio Público acudieron a Gualaquita para levantar evidencias y conocer los hechos.
Voceros del grupo indígena que se opone al proyecto de Barro Blanco aseguraron que los policías utilizaron balas de goma y gases lacrimógenos para dispersarlos, y que una decena resultó herida con impactos en el rostro.
Aseguraron que la protesta que realizaban en Gualaquita era de carácter pacífico, pero que a pesar de ello la Policía los reprimió.
Advirtieron que continuarán con sus protestas para rechazar el acuerdo suscrito entre el Gobierno y miembros de la comarca que, según ellos, no representan a la mayoría del pueblo ngäbe buglé.
