Un policía muerto, unos 250 comercios saqueados y más de 500 detenidos dejaban ayer, jueves, las protestas contra el aumento de la gasolina en México, mientras se realizan nuevas manifestaciones y bloqueos tras una noche de temor a nuevos actos vandálicos.
La Policía de la ciudad de México informó que un uniformado murió el miércoles tras ser “atropellado al impedir un robo en una gasolinera”, mientras que otro resultó herido de gravedad en otro incidente.
La Policía contabilizó el miércoles 29 robos y actos vandálicos contra comercios, por los cuales han sido detenidas 106 personas.
Ayer, jueves, se registró un saqueo menor en un centro comercial de la capital, con un hombre detenido, además de que se efectuaron al menos tres manifestaciones y otras dos protestas.
En Ecatepec, un suburbio de la capital que el miércoles vivió una violenta jornada, un equipo de la AFP constató que al menos seis pequeños negocios fueron saqueados por la mañana en medio de un ambiente de temor generalizado.
Mientras, un centenar de manifestantes intentó llegar a la residencia presidencial para expresar su repudio al gasolinazo, pero un bloqueo policial le impidió llegar a su destino.
“¡Abajo la reforma energética!”, señalaba una pancarta enarbolada por una mujer, mientras que un hombre a su lado afirmaba que el petróleo “es del pueblo”.
La reforma fue impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional, con la promesa de que bajaría el precio de los combustibles.
