Tres asistentes del despacho del magistrado de la Corte Suprema de Justicia Harry Díaz fueron denunciadas por agresión laboral e irregularidades en repartos y trámites de expedientes, por lo que se solicitó al pleno una investigación administrativa.
La acción legal fue presentada por Rosendo Rivera, en representación de Liliana Morales Córdoba, quien laboró en el despacho del magistrado Díaz, de agosto a diciembre de 2013.
En la denuncia se mencionan como implicadas en las anomalías a las asistentes Eivis Jaén, Mitzela Ángel y Gloria de Carrillo.
La situación surgió luego de que Morales hiciera reclamaciones internas al percatarse de que se había colocado su nombre a proyectos de fallos que eran responsabilidad de otros asistentes y se le asignaban expedientes que otros auxiliares rechazaban en repartos.
Además, que se le dio un caso sobre un hábeas corpus del despacho del magistrado Víctor Benavides, en el que se revocaba la detención de acusados por tráfico de drogas, con solo día y medio de intervalo para que el magistrado Díaz emitiera su opinión, cuando la ley establece cinco días al tratarse de lectura simultánea.
Añade la denuncia que la respuesta que recibió Morales, al informar de las irregularidades al magistrado Díaz y a sus asistentes, fue una reprimenda y un traslado a la oficina del sistema penal acusatorio, donde tendría que viajar constantemente al interior del país, pero por su estado de gravidez no lo aceptó.
Finalmente, Morales fue enviada a otra oficina judicial, donde el pasado 27 de febrero le fue rayado su vehículo y en él le escribieron palabras obscenas.
Este caso deberá ser resuelto por el magistrado Harley Mitchell.
Al respecto, el magistrado Díaz desmintió las irregularidades y señaló que se trata de un “show mediático” para afectarlo.