El presidente ruso, Vladimir Putin, desestimó ayer las nuevas amenazas de Estados Unidos sobre represalias por los ataques de presuntos piratas informáticos de su país, y dijo que tales declaraciones solo confirman que Washington está usando el tema cibernético con fines políticos.
En declaraciones dadas después de una cumbre de economías en desarrollo en India, Putin dijo que cree que las acusaciones de piratería informática formaban parte de la retórica de la campaña electoral por la Casa Blanca, y destacó que espera que las relaciones bilaterales entre Moscú y Washington mejoren después de las elecciones en Estados Unidos.
El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, dijo a la NBC el viernes que “estamos enviando un mensaje” a Putin, y que la venganza por los ataques de piratas informáticos rusos “serán al momento adecuado y en las circunstancias que tendrán el mayor impacto”.
El Gobierno de Estados Unidos acusó este mes a Rusia, por primera vez formalmente, de hacer una campaña de ataques cibernéticos contra el Partido Demócrata antes de las elecciones presidenciales del 8 de noviembre.
“La única cosa nueva es que por primera vez Estados Unidos reconoce al más alto nivel... que ellos mismos lo hacen [los ciberataques]”, dijo Putin a periodistas después de la cumbre de líderes de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.
Putin dijo que “al jugar la carta rusa” en la actual campaña electoral, el gobierno saliente de Estados Unidos trata de distraer la atención de los votantes de sus fracasos.
