Vladimir Putin reafirmó a Donald Trump que “no se había entrometido” en las elecciones que le llevaron al poder, unas acusaciones que se han convertido en una fuente de tensión entre ambas potencias.
“Me dijo que de ninguna manera se había entrometido en nuestras elecciones”, dijo Trump a los periodistas que lo acompañaban en el avión presidencial Air Force One rumbo a Hanói ayer.
“Realmente creo que si me dice esto es que lo dice de verdad”, añadió.
Por su parte, Putin replicó. “Todo lo que está vinculado al supuesto caso de injerencia rusa en Estados Unidos (EU) es la prueba de la lucha política interna en ese país”, dijo en Danang, asegurando que se trata de “fantasías”. “No sé nada, decididamente nada”, insistió.
La relación de Trump con Rusia ha sido polémica desde su llegada al poder, y varios de sus más próximos colaboradores son investigados por su presunta colaboración con el Kremlin.
Los dos presidentes se vieron en Danang, donde se celebró el viernes y el sábado la cumbre del foro económico Asia-Pacífico (APEC).
A las tensiones se añaden además las revelaciones de que Rusia habría llenado Facebook y Twitter con noticias falsas para crear confusión en Estados Unidos.
En Danang, una ciudad costera del centro de Vietnam, Trump y Putin tuvieron tres encuentros breves en los que se dieron la mano e intercambiaron palabras amables.
La investigación en curso en EU sigue en portada de todos los periódicos y complica la presidencia de Trump. Su exdirector de campaña Paul Manafort, y un colaborador están en prisión domiciliaria por una macroinvestigación que dirige el fiscal especial Robert Mueller, sobre las presuntas injerencias rusas.
Agencias de Inteligencia de EU también concluyeron que los rusos interfirieron en la elección para favorecer a Trump a través de vulneraciones informáticas y la divulgación de e-mails para dejar en vergüenza a la candidata demócrata Hillary Clinton, y hacer propaganda en redes sociales, algo que Rusia ha negado en reiteradas oportunidades.
A pesar de todo ello, ambos líderes volvieron a demostrar su buena sintonía personal. Trump aseguró que hubo “buen feeling” entre ambos, y Putin destacó la “buena educación” del multimillonario.
AMENAZA NUCLEAR
Por otro lado, por primera vez desde que empezara el viaje de Trump, hace una semana, centrado en la denuncia del “chantaje nuclear” de Pionyang, el régimen de Kim Jong-Un reaccionó.
El presidente estadounidense está protagonizando una gira “belicista con miras a una confrontación para privar a la República Popular Democrática de Corea de su disuasión nuclear defensiva”, afirmó un portavoz del Ministerio norcoreano de Exteriores, citado por la agencia oficial KCNA.
Las advertencias del inquilino de la Casa Blanca “nunca podrán atemorizarnos ni frenar nuestros avances”, sino al contrario, “nos empujan a acelerar los esfuerzos para la gran causa, consistente en ultimar una fuerza nuclear nacional”, agregó.
En un discurso delante de la Asamblea Nacional surcoreana, Donald Trump instó el miércoles a Kim a no subestimar la determinación de EU, y pidió a China, de quien depende casi totalmente la actividad comercial de Corea del Norte, y a Rusia que formen un frente unido ante el régimen norcoreano, que a principios de septiembre llevó a cabo otro ensayo nuclear.
