CULTURA

Raíces en movimiento

Raíces en movimiento
Pese a su aparente sencillez, la pollera congo resalta por su colorido y resulta aún más vistosa dada la sensualidad d

Secuestrados, engañados, comprados a tratantes que los revendían, robados de sus casas en el Congo o Senegal o en el litoral africano hasta Angola. Hijos de todas las naciones de África fueron arrancados de su tierra, embarcados como cosas y vendidos como esclavos en América.

Los africanos obligados a la servidumbre y a los trabajos más rudos sin paga ninguna, lejos de la sumisión o la pasividad, fueron una fuerza que influyó en las costumbres, la cultura e idiosincrasia del istmo de Panamá.

Entre los siglos XVI y XVII muchos de ellos huyeron de sus amos y formaron comunidades en lo profundo de las selvas, los llamados palenques, principalmente en tierras que conforman hoy las provincias de Colón, Panamá, Darién y la comarca Guna Yala.

Las hazañas de su rey Bayano o de líderes como Felipillo alcanzan hoy ribetes de leyenda.

La tradición de los congos de la costa atlántica recoge la épica de sus luchas, dolores, alegrías y sincretismos culturales por sus encuentros con los europeos a ambos lados del océano, así como con las etnias americanas.

Para celebrar esta herencia, en la víspera de las festividades patrias de noviembre, el Ministerio de la Presidencia y el Instituto Nacional de Cultura presentaron el pasado domingo el musical folclórico Historia del Istmo RAÍCES, en el teatro Balboa, en el que se cuenta esta epopeya africana y panameña a través de danzas alegóricas e interpretaciones escénicas llenas de color y movimiento.

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