El senador del Partido del Movimiento Democrático Brasileño Raimundo Lira fue designado ayer como presidente de la comisión especial del Senado de Brasil que analizará el proceso de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff.
Lira es aliado del vicepresidente, Michel Temer, quien puede asumir de manera temporal la Presidencia en caso de que Rousseff sea apartada del cargo para que el Senado realice el proceso.
La Cámara de Diputados aprobó la semana pasada continuar el juicio que ahora analiza el Senado. La primera misión del colegiado será deliberar sobre la admisibilidad del proceso aprobado en la cámara baja.
El presidente de la comisión especial está considerado un legislador “discreto”, por lo que enfrentó resistencias del oficialista Partido de los Trabajadores. El relator del caso será el representante del Partido Social Demócrata Brasileño, Antonio Anastasia, ligado a Aecio Neves, candidato derrotado por Rousseff en la segunda vuelta de las elecciones generales de 2014.
El relator tiene 10 días, a partir de ayer, para elaborar un parecer sobre la admisibilidad o no del proceso de destitución, que será enviado al plenario. Según analistas, la tendencia es que la oposición sume los 41 votos necesarios (mayoría simple) para dar continuidad al juicio político.