Todo pasó en horas. El Parlamento catalán declaró ayer la independencia y el gobierno de Mariano Rajoy –tras la aprobación del Senado y la rúbrica del Consejo de Ministros– anunció la puesta en marcha de las primeras medidas derivadas de la aplicación del artículo 155 de la Constitución: la destitución de la Generalitat y del jefe de la Policía autonómica, entre otras, y el llamado a elecciones para el 21 de diciembre.
“No se trata de suspender el autogobierno ni de intervenirlo o recortarlo, sino de devolverlo a la normalidad lo antes posible, y esto empieza por la ley, por recuperar la legitimidad institucional y devolverle la voz a los catalanes”, declaró Rajoy.
Se trata, agregó, de restituir un autogobierno que ha sido liquidado en las últimas semanas por una cadena de decisiones ilegales, arbitrarias y excluyentes.
Veintiséis días después de que el gobierno independentista de Cataluña efectuó un referendo que validó la independencia –declarado inconstitucional por el Gobierno nacional español–, sus partidarios finalmente escucharon la declaración que anhelaban, solo que no de boca del presidente Carles Puigdemont, quien la víspera puso en manos del Parlamento la decisión que él dejó en suspenso cuando anunció los resultados favorables del referendo.
El Parlamento catalán aprobó iniciar el proceso para “constituir la república catalana, como Estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social”. Así lo señala el preámbulo de la moción aprobada, en secreto, con 70 votos a favor, 10 en contra y 2 abstenciones, y con la ausencia de la oposición.
La presidenta del Parlamento, Carme Forcadell, leyó el documento que, en su parte resolutiva, llamó a abrir un proceso constituyente que “acabe con la redacción y aprobación de la Constitución de la República”, y que además insta a desplegar la “Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República”.
Mariano Rajoy
Presidente del Gobierno español
Se trata de una ley aprobada en septiembre pasado, que sienta las bases para la ruptura de Cataluña con España que, no obstante, fue declarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional español.
Medios internacionales como la BBC y Europa Press reportaban desde afuera del Parlamento, donde miles se habían congregado para esperar la decisión. La gente estaba emocionada y, a la vez, preocupada por lo que seguía, dijo un reportero de la BBC.
En las redes sociales también quedaron plasmadas las reacciones de muchos catalanes. Una de ellos, Elizabeth Calderón Estirado, manifestó que lo de ayer es un momento “histórico”, porque se proclama al fin la independencia, y a la vez “difícil”, porque hay muchísimo trabajo que hacer.
Dijo que las últimas dos semanas siguió los sucesos desde el extranjero y que tuvo sentimientos muy fuertes, porque “entendía que todo lo que me llegaba de mi país, sobre todo del gobierno central, viendo la realidad que hay aquí, la mayor parte estaba manipulada. (...) Estoy feliz y espero que el mundo vea y entienda qué es lo que queremos y cómo lo queremos hacer, que sobre todo es de manera pacífica, con cabeza y desde la democracia”.
Mientras los independentistas catalanes celebraban, lanzando fuegos artificiales y coreando consignas, los detractores marchaban en rechazo a la decisión.
Rajoy expresó que en el Parlamento catalán se impusieron ayer los partidarios del “cuánto peor, mejor”, los que han llevado a Cataluña a un callejón sin salida y liquidado una tradición de un catalanismo integrador que fue motor de progreso en toda España. Además, dijo que para todos los catalanes que no son independentistas y los independentistas demócratas, la independencia es desgarradora, triste y angustiosa. Agregó que Puigdemont tuvo la oportunidad de volver a la legalidad y convocar a elecciones y no quiso hacerlo. “Son las urnas, las de verdad, las que tienen ley, controles y garantías, las que pueden sentar las bases de la necesaria recuperación de la convivencia entre catalanes” aseguró.
APOYO A ESPAÑA
Gobiernos del mundo expresaron su apoyo a la unidad de España y su reiteración a que no reconocerán una república catalana.
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo que Madrid sigue siendo el “único interlocutor” de la Unión Europea.
Su homólogo de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, advirtió sobre los riesgos de “más fracturas” en el bloque de los 28. “No debemos interferir en ese debate hispano-español, pero no quisiera que mañana la Unión Europea tenga 95 Estados miembros”.
“Nadie en la Unión Europea va a reconocer esa declaración”, aseguró, por su parte, el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, en un comunicado.
El presidente francés, Emmanuel Macron, también lo dejó claro: “(...) Hay un Estado de derecho en España, con reglas constitucionales. Quiere hacerlas respetar y tiene todo mi apoyo”, expresó en alusión a Rajoy.
El Gobierno alemán hizo lo propio. Alemania “no reconoce la declaración de independencia”, dijo en Twitter el portavoz Steffen Seibert, pidiendo diálogo entre las dos partes. “La soberanía y la integridad territorial de España son y seguirán siendo inviolables”, añadió.
En términos similares se expresó el Reino Unido y Estados Unidos. El Gobierno escocés se mostró más favorable a Cataluña , aunque no reconoció la declaración de independencia. “Si bien España tiene derecho a oponerse a la independencia, el pueblo de Cataluña debe contar con la capacidad de decidir su propio futuro”, declaró Fiona Hyslop, canciller escocesa.
PUIGDEMONT PIDE PAZ
El presidente catalán, Carles Puigdemont, se dirigió a los ciudadanos después de la votación en el hemiciclo. Justificó la declaración de independencia al señalar que fue hecha por “un Parlament legítimo”, que con su “mayoría de representantes surgido de las urnas, ha dado un paso largamente esperado y luchado”.
Agregó estar consciente de que “vienen horas en que a todos nos tocará sostener y mantener el pulso”, algo que pidió que se dé en “el terreno de la paz, del civismo y la dignidad”. Cataluña “no solo es una vieja nación de Europa, sino sobre todo una sociedad que siempre ha respondido cívica y pacíficamente los retos democráticos”, remarcó.
(Con información de La Vanguardia, El País y BBC y la agencia AFP).
