Una solicitud de asilo puede rechazarse si la persona que pide protección tiene lazos con un grupo terrorista, indicó ayer la Corte Europea de Derechos Humanos.
El caso afecta a Mostafa Lounani, un ciudadano marroquí que estuvo seis años en prisión en Bélgica por ayudar a falsificar documentos dentro de una red que enviaba yihadistas voluntarios a Irak. Lounani solicitó asilo porque temía ser perseguido si se le enviaba a Marruecos por su condena de cárcel.
