El primer ministro de Hungría fracasó ayer en su intento de impulsar enmiendas constitucionales que se oponen a cualquier plan futuro de la Unión Europea para reasentar a los solicitantes de asilo entre los países que integran el bloque.
Los legisladores votaron 131-3 a favor de la propuesta del primer ministro Viktor Orban, pero el gobernante partido Fidesz no consiguió el apoyo de la oposición y quedó apenas a dos votos de alcanzar la mayoría necesaria de dos tercios de los 199 diputados.
El fracaso del primer ministro para lograr la aprobación de cinco enmiendas, incluso una que buscaba establecer que “ninguna población extranjera puede asentarse en Hungría”, fue el segundo gran revés de Orban tras el referéndum del 2 de octubre, cuando más del 98% de los votantes respaldaron la posición antiinmigrante del Gobierno. Sin embargo, el plebiscito fue invalidado por la baja participación de votantes. Todos los legisladores de la oposición votaron en contra de la propuesta o se abstuvieron.