Estados Unidos acusó ayer al Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela de “polarizar” e intentar “bloquear” una salida democrática a la crisis política, tras paralizar el proceso de referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.
El portavoz del Departamento de Estado John Kirby, señaló, leyendo una nota, que el poder electoral “está siendo usado para bloquear el ejercicio por el pueblo venezolano de su derecho constitucional y democrático a determinar la dirección de su país”. “Estamos profundamente preocupados por la decisión”, indicó Kirby, destacando que los venezolanos enfrentan “desafíos” humanitarios, políticos y económicos “cada vez más severos”.
La decisión del CNE deja prácticamente anulada la posibilidad de celebrar un referendo contra Maduro, cuyo mandato vence en 2019.
Mientras, el expresidente del Gobierno español José María Aznar y otros exmandatarios de Latinoamérica reunidos en Miami exigieron a la comunidad internacional que se pronuncie sobre la “dictadura feroz y atroz” que padece Venezuela. “La comunidad internacional, después de la suspensión del referendo, debe pronunciarse con nombres y apellidos”, dijo Aznar. “Estamos ante un proceso existencial en el cual la vida, la esperanza, la democracia y la libertad están más en juego que nunca”, continuó el expresidente, urgiendo a la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Cartagena la semana que viene a levantar su voz sobre el tema.