Endurecer las sanciones a quienes causen accidentes de tránsito, poner orden en el sistema público de transporte e impulsar programas de educación vial, son algunas de las solicitudes de las organizaciones que defienden los derechos de los usuarios del transporte y de los familiares de las víctimas de los accidentes de tránsito.
Farah Ureña, vocera del Movimiento de Víctimas de Violencia Vial Panamá, señaló que la situación que se vive actualmente a raíz de los incidentes de tránsito es “trágica”, por lo que se requiere tomar medidas urgentes.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República, de enero a julio de este año en el país se han registrado 29 mil 746 accidentes de tránsito, lo que ha dejado un saldo aproximado de 270 víctimas fatales.
Las declaraciones de Ureña se dieron, ayer, en el marco de la conmemoración de los 10 años de la tragedia del bus 8B-06 y del Día Nacional de la Seguridad Vial.
En ese contexto se desarrollaron varias celebraciones eucarísticas, caminatas y la tradicional ceremonia de pintar corazones azules sobre la calle Martín Sosa, frente a la iglesia Hosanna, en memoria de las 18 personas fallecidas en 2006.
Luis Torres, del Movimiento 23 de Octubre, dijo que en los últimos 10 años “no se han dado cambios significativos” en el sistema de transporte público a excepción de la línea 1 del Metro, estimó que los metrobuses no han llenado las expectativas, alentando a la permanencia de los diablos rojos y a la aparición de los buses piratas.
Sobre el tema, Julio González, director general de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, dijo que el sistema de transporte público es un “proceso” y que se han dado pasos significativos para ir mejorándolo paulatinamente.
Añadió que, la ampliación en 400 buses de la flota de la empresa Mi Bus, la puesta en funcionamiento de carriles dedicados al sistema público de transporte y la construcción de la línea 2 del Metro, son parte de la transformación que se busca en el sistema.
