El rector de la Universidad de Panamá (UP), Eduardo Flores Castro, negó ayer que deseen exterminar los gatos que deambulan por esa casa de estudios superiores.
La polémica, que llevó al rector de la UP a aclarar que no existe intención de aniquilar a estos animales, surgió a raíz de la circulación de una nota en la que se prohibía alimentarlos.
El documento, con fecha del pasado 27 de octubre y que lleva la firma de la directora de Salud y Gestión Ambiental de esta universidad, Delia Rodríguez, prohibía terminantemente colocar alimentos por las áreas donde transitarán docentes, estudiantes y personal administrativo.
En este sentido, Flores Castro explicó que lo que se quiere es regular la presencia de estos felinos, pues son un problema de salud pública. Sostuvo que dentro del campus universitario deambulan cerca de 300 gatos, algunos de los cuales duermen en las fuentes de agua, lo que pone en riesgo la salud de los universitarios.
