Con una ceremonia maya, decenas de guatemaltecos recordaron ayer a las 37 víctimas de la quema de la Embajada de España en Guatemala, al cumplirse 35 años de la acción.
Durante la conmemoración, en el sitio donde estaba la sede, los activistas gritaron los nombres de cada una de las personas que fallecieron.
Por la quema de la Embajada de España fue condenado en enero de 2015, a 90 años de prisión, el ex jefe policial Pedro García Arredondo, que ordenó la matanza.
El 31 de enero de 1980, un grupo de indígenas, campesinos y universitarios tomaron la sede diplomática para denunciar la represión en sus comunidades por parte del ejército. Para desalojarlos, militares y policías quemaron el lugar. Murieron carbonizadas 37 personas, la mayoría indígenas, en una acción considerada como una de las peores atrocidades cometidas por los militares durante la guerra (1960-1996).