A 300 mil dólares asciende la deuda adquirida por miembros del Servicio Nacional de Fronteras y la Policía Nacional, quienes fueron víctimas de una red de estafadores que solicitó pagos para la obtención de supuestas becas para estudiar en el extranjero.
El fiscal auxiliar Marcelino Aguilar informó ayer que, hasta ahora, tiene 21 denuncias de agentes de los mencionados estamentos de seguridad que fueron timados por la red, cuyos cabecillas eran dos exagentes de la Policía. Aguilar explicó que también se investiga a una empresa financiera, cuyo nombre no suministró, a la que se solicitaban los préstamos.
El funcionario adelantó que este grupo podría estar conformado por unas 20 personas. Una parte de ellas operaba en la cárcel La Joya y el resto, fuera de ese centro carcelario. Estos últimos eran los encargados de cobrar el dinero que luego se enviaba a terceras personas a través de una empresa especializada en el manejo de remesas.
Aguilar contó que se estima que el grupo operaba desde fuera de la capital. Dijo que hasta ahora se ha detenido a siete miembros de la supuesta red criminal; a cuatro de ellos se les concedió medidas cautelares de impedimento de salida del país y el deber de notificarse los 15 y 30 días de cada mes ante ese despacho judicial. Además, explicó que los cabecillas de la organización criminal mantienen antecedentes por la supuesta comisión de otros casos de estafas en las que usaban el mismo modus operandi.
La fiscalía efectuó la pasada semana una inspección al Centro Penitenciario La Joya y allanó varias residencias en el corregimiento de Tocumen.
Aguilar estimó que la actividad de esta red criminal pudo haberse extendido a otras provincias, ya que se tienen reportes de otros despachos del Ministerio Público en los que se adelantan pesquisas por hechos similares.
