Organizaciones de la sociedad civil dudan de que Panamá cumpla con la meta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de reducir las muertes y contagios del virus de inmunodeficiencia humana y síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/sida).
El reto de la OMS consiste en aumentar al 90% la proporción de personas con VIH que conocen su diagnóstico, incrementar al 90% aquellas bajo tratamiento antirretroviral y que el 90% bajo tratamiento tenga la carga viral suprimida.
Para la directora de la Asociación Viviendo Positivamente, Dayra García, alcanzar la meta 90-90-90 representa un reto para las autoridades de Salud y Estado.
García indicó que esta meta implica que el sistema de salud tenga las pruebas a disposición de la población en todas las regiones del país, así como que las personas identificadas tengan acceso al tratamiento para que no se conviertan en una fuente de propagación del virus.
No obstante, expresó que es difícil cuando se viven situaciones como falta de medicamentos para el tratamiento antirretoviral y reactivos para las pruebas.
El director ejecutivo de la Fundación Pro Bienestar de la Población con VIH/sida, Orlando Quintero, explicó que apoya la campaña 90-90-90, porque “realmente se puede frenar el avance de la epidemia”.
Sin embargo, indicó que la única manera de lograrlo es que toda la población sexualmente activa tome conciencia de lo importante de realizarse la prueba de VIH.
Por su lado, el ministro de Salud, Miguel Mayo, está optimista de que el país pueda cumplir con la meta. Aseguró que existe una mayor cantidad de personas que se realizan la prueba de VIH.
Desde que se diagnosticó en 1984 el primer caso de sida en el país hasta diciembre de 2015 se han reportado 15 mil 460 casos, según datos del Ministerio de Salud. De ese total, 11 mil 570 corresponden a hombres y 3 mil 890 a mujeres.
