El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, manifestó que durante sus 10 años al frente del ente, y antes como ministro surcoreano de Exteriores, intentó con todos sus esfuerzos hablar con los norcoreanos para promover la paz, la seguridad y la reconciliación entre el sur y el norte. “Pero lamento decir que esto no se ha materializado por muchas situaciones, causadas principalmente por acciones provocadoras de los norcoreanos”, reconoció. Ban agregó que ahora están llegando a una situación de “casi confrontación”, tras el quinto ensayo nuclear de Pyongyang y el lanzamiento de más de 20 misiles balísticos. “Simplemente no entiendo por qué continúan con esto”, dijo en declaraciones previas. “Como ciudadano coreano y como secretario general estoy profundamente preocupado y triste por la continuidad de esta situación”.
Dijo que la respuesta debería ser que el norte cambie su actitud, dé marcha atrás, trabaje con la comunidad internacional por la desnuclearización de la península de Corea, y respete las reglas y principios reconocidos globalmente.
Pero conseguir que el líder norcoreano Kim Jong Un haga eso es un problema “porque es conocido por ser una persona impredecible en su comportamiento”, alegó.
Ban se mostró esperanzado porque cuando termine su segundo mandato en la ONU, el próximo 31 de diciembre, su sucesor tenga tanto interés y esté tan comprometido como él con resolver este conflicto.
“Reducir la tensión en la península de Corea es uno de los problemas más graves en el mundo”, apuntó, y remarcó que la comunidad internacional solo habla de conflictos como el de Siria y Sudán del Sur, donde hay víctimas mortales, pero si algo impredecible sucede con Corea del Norte el impacto será“mucho, mucho más grande que esos conflictos en Siria y en otros lugares, porque ahora estamos hablando de armas nucleares y misiles balísticos. Esto es un problema ahora”.