Un informe de la cadena alemana Deutsche Welle (DW), de 2015, señalaba que América Latina se había vuelto una región peligrosa para el activismo ambiental. Citaba la cadena que el reporte “¿Cuántos más?”, de la ONG internacional Global Witness, en marzo de 2015 señalaba cómo la violencia contra activistas ambientales era “particularmente aguda en países de América Latina y del Asia Pacífico”. Según este reporte, 908 ambientalistas fueron asesinados en 35 países por razones relacionadas con su trabajo, entre los años 2002 y 2013. Sin embargo, el 99% de estos casos permanecía en la impunidad: durante el mismo tiempo; solo un 10% de los autores de estos crímenes habían sido sentenciados. Brasil ha sido considerado el país más peligroso para los ambientalistas, con 29 muertes solo en 2014, seguido por Colombia, con 25 casos en el mismo año. Sin embargo, Honduras es el país con el mayor número de ambientalistas asesinados per cápita, con 12 muertes en 2014. Las comunidades indígenas sufren particularmente un duro golpe, pues representan el 40% del total de las víctimas, señalaba la nota de DW.
Región peligrosa
21 may 2016 - 05:14 AM