La convocatoria al XIII programa de regularización migratoria “Panamá, crisol de razas” aprobada por el Gobierno y publicada en Gaceta Oficial y que se realizará del 6 al 20 de enero de 2014, recibió ayer serios cuestionamientos de sectores políticos que aseguran que el Gobierno quiere recaudar dinero para utilizarlo políticamente en pleno proceso electoral.
La exministra de Gobierno Olga Gólcher no ve con buenos ojos este plan de regularización migratoria, ya que cree que los extranjeros entran a competir con el trabajador informal panameño, y “porque el Gobierno está buscando los fondos para incrementar las partidas de uso discrecional de programas adscritos al Ministerio de la Presidencia”.
“Vemos a un Gobierno irresponsable en el manejo de las partidas y lo hace en un momento en que utilizará estos programas con fines políticos”, precisó.
La afirmación de Gólcher parece tener argumentos de peso. De los recursos generados en los dos últimos procesos de regulación migratoria se trasladaron $13 millones para el Programa de Asistencia Social adscrito al Ministerio de la Presidencia.
Del XI proceso de regularización realizado en mayo, $6.4 millones fueron trasladados al Programa de Asistencia Social; y del XII proceso realizado en octubre se trasladaron a este mismo programa, $6.6 millones.
El diputado del Partido Panameñista Alcibiades Vásquez objetó este anuncio y afirmó que el Gobierno está echando mano de este plan de regularización para recaudar ingresos que van destinados al fondo común o a programas que asignan partidas discrecionalmente.
El director administrativo del Ministerio de la Presidencia, Carlos Orillac, ha justificado los traslados. Asegura que el dinero “será utilizado para asistencia social, ante las múltiples solicitudes que llegan a la Presidencia”.