La Oficina del Casco Antiguo, en colaboración con entidades como el Municipio de Panamá, el Instituto Nacional de Cultura y la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), elaboraron un proyecto que tiene como finalidad restaurar la plaza de estacionamientos detrás del Teatro Nacional.
El aparcadero, que actualmente cuenta con dos plantas con capacidad para 100 vehículos, data del siglo XIX y sus condiciones no son las mejores.
Asfalto desgastado, humedad y paredes rajadas, son parte de las deficiencias.
Residentes, comerciantes y visitantes señalan que la situación es grave y temen que la estructura pueda colapsar en algún momento.
Fernando Díaz, coordinador de la unidad técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés), capítulo de Panamá, admitió que “el problema es crítico”.
No obstante, informó que ya se ha concluido un plan para restaurar por completo el lugar.
“Está finalizado y cuenta con todas las aprobaciones para una restauración completa del mismo, en su configuración actual”, manifestó Díaz.
El proyecto prevé ampliar hasta 250 la capacidad de la plaza y tendría un valor aproximado de 900 mil dólares para su ejecución.
Por el momento, lo único que aún no se ha definido es si la inversión la hará la ATP como dueña del inmueble, o si por el contrario se dará en concesión a una compañía.
Para Hildegard Vásquez, directora de la Fundación Calicanto, la iniciativa es positiva siempre y cuando se vea de manera integral.
Añadió que para garantizar el éxito del trabajo se requiere que se haga de “forma coherente”, pensando en dónde serán ubicados los carros que llegan hasta esa área, además de establecer un sistema de buses.
El Casco Antiguo fue declarado patrimonio histórico de la humanidad por la Ley 9 del 27 de agosto de 1997.