Un grupo cercano a los rebeldes del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), los Halcones de la Libertad del Kurdistán (TAK), reivindicó ayer el atentado con coche bomba contra un convoy militar que causó 28 muertos el pasado miércoles en Ankara y advirtió a los turistas sobre el riesgo de viajar al país.
“Esta acción fue realizada para vengar a las personas vulnerables muertas en el subsuelo de Cizre y a nuestros civiles heridos”, agregó la declaración, en referencia a la ciudad del sureste de Turquía, de mayoría kurda, donde el Ejército y la Policía despliegan desde hace más de dos meses una operación mortífera contra los partidarios del PKK.
En su declaración, el grupo TAK difundió la fotografía del presunto autor del atentado, identificado como Zinar Raperin, un hombre nacido en 1989 en la ciudad de Van, en la zona del este de presencia kurda.
El pasado jueves, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y su primer ministro, Ahmet Davutoglu, habían responsabilizado del atentado al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y a las milicias kurdas sirias Unidades de la Protección del Pueblo (YPG).
Davutoglu también había indicado que el kamikaze era un sirio de 23 años, Salih Necar, presentado como cercano al YPG.
Erdogan mantuvo ayer que no tenía dudas sobre la implicación del YPG. “¿Quien era el kamikaze? Seguro que era de YPG”, dijo a la prensa.
Varios periódicos turcos afirmaron que había sido identificado gracias a las huellas dactilares, registradas cuando llegó a Turquía como refugiado.
El jefe del Partido de la Unión Democrática (PYD), cuyo brazo armado es el YPG, Saleh Muslim, y uno de los responsables del PKK, Cemil Bayik, habían negado las acusaciones.
Los TAK ya habían reivindicado una ataque mortal contra el aeropuerto Sabiha Gökçen de Estambul el 23 de diciembre pasado. El atentado dejó un muerto.
Erdogan, que tenía una cita por teléfono con el presidente estadounidense, Barack Obama, reiteró que le expresará su desacuerdo con el apoyo que da Estados Unidos a los kurdos que luchan contra los yihadistas de EI en Siria.
“Vamos a decirle [a Estados Unidos] dónde y cómo explotaron las armas que les dan a estas organizaciones”, dijo el presidente turco.
Desde que empezó el conflicto interno sirio en 2011, los kurdos han aprovechado la retirada del Ejército de Damasco para crear una administración local en las zonas bajo su control.
