La ministra de Educación de Colombia, Gina Parody, anunció ayer su renuncia, semanas después de alejarse del cargo tras la polémica desatada por la revisión de los códigos de convivencia escolar para evitar la discriminación sexual.
La renuncia fue aceptada por el mandatario, según indicaron fuentes cercanas a la ministra. La ministra se había apartado de la cartera a finales de agosto, luego del escándalo por la publicación del borrador de un documento para concienciar a los docentes sobre la discriminación sexual, en el que esa cartera trabajaba en el marco de la revisión de las normas de convivencia escolar ordenada por la Corte Constitucional.
Entonces, Parody pidió licencia para sumarse a la campaña por el “Sí” en el plebiscito sobre el acuerdo de paz con la guerrilla FARC, que el pasado domingo fue rechazado por los colombianos, en un inesperado revés para el gobierno de Santos.
Ayer, la ministra, públicamente declarada lesbiana, no hizo alusión alguna a las acusaciones por parte de sectores conservadores de que buscaba promover en los colegios la “ideología de género”, un concepto que alude a que la identidad sexual es el fruto de una construcción cultural.
En una breve declaración, la exfuncionaria se limitó a destacar los logros de su gestión como ministra, en la que, dijo, demostró que “la igualdad en Colombia sí es posible”.
