La política de seguridad adoptada por Francia tras los atentados del 13 de noviembre de 2015 (13-N) llevó a dimitir ayer a la ministra de Justicia, Christiane Taubira, adalid de la izquierda en el seno del gobierno socialista.
La dimisión fue anunciada por la presidencia el mismo día en que el primer ministro, Manuel Valls, presentó a los diputados el texto definitivo del proyecto de reforma constitucional, que incluye el estado de emergencia y la retirada de la nacionalidad para los autores de crímenes terroristas binacionales.
“A veces resistir es quedarse, a veces resistir es irse. Por fidelidad a uno mismo, a nosotros. Para [dar] la última palabra a la ética y al derecho”, comentó Taubira en Twitter tras anunciarse su dimisión.
En conferencia de prensa dada horas después, la ministra afirmó que abandona el gobierno a raíz de “un desacuerdo político mayor”.
Taubira fue reemplazada en el cargo por Jean-Jacques Urvoas, allegado de Manuel Valls y especialista de cuestiones de seguridad, que presidía hasta ahora la comisión de leyes de la Cámara Baja de la Asamblea Nacional francesa.