Para Javier Ordinola, experto en temas electorales, otro de los puntos de esta reforma que encontrará resistencia entre los diputados de la Asamblea y los partidos políticos será la propuesta de restarle el medio cociente electoral en la distribución de curules por residuo.
Es decir, a los partidos que hayan obtenido curules por cociente –división del número de votos válidos en un circuito entre la cantidad de curules a distribuir– y medio cociente, se les restará un medio cociente por cada curul obtenida.
Esto, según Ordinola, busca garantizar el principio de representación proporcional, con el fin de que los partidos pequeños logren curules, pero advirtió que a los partidos más grandes no les gustará este cambio. “Al PRD, al Partido Panameñista y al partido Cambio Democrático, que se consideran partidos grandes, no les va a agradar”, señaló.
Según Ordinola, este será otro de los puntos de discordia en el debate en la Asamblea, ya que a quien le interesa el voto plancha es a los partidos más organizados, mientras que el selectivo personaliza el voto y favorece la libre postulación.
Diputados de Cambio Democrático, entre ellos el expresidente del Legislativo José Muñoz Molina, ya han advertido su oposición al voto plancha. Fue CD el que impulsó el voto selectivo en las reformas propuestas durante el gobierno pasado.
Sectores de la sociedad civil no avalan esta propuesta. Freddy Pittí, del movimiento Juntos Decidimos, consideró que aspectos como el voto plancha, propuesto por miembros de partidos políticos dentro de la comisión de reformas, entre otros, hacen que este nuevo paquete “no sea del todo bueno”.
Mientras que Carlos Gasnell, de Transparencia Internacional, capítulo Panamá, precisó que este tema fue objeto de mucha discusión en la CNRE y al final la votación quedó en retomar la fórmula utilizada hasta antes de 2009.