Los pobladores de La Palma, cabecera de la provincia de Darién, denunciaron la escasez de agua potable en la región.
Humberto Ramos, gobernador de la provincia, detalló que el río Setegantí, que abastece de agua a los más de 5 mil habitantes de la zona, está seco, al igual que los 14 pozos del área.
“Estos pozos bajaron su nivel a lo mínimo y no surten a la población de agua”, expresó Ramos.
En tanto, Felipe Alvarado, dirigente comunitario, narró que los vecinos son abastecidos a través de carros cisterna y, para ello, se ven obligados a caminar largas distancias con tanques de agua que “apenas cubren las necesidades básicas”.
Ante la situación, Aquilino Castillo, subdirector del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales en Darién, señaló que en el menor tiempo posible se habilitarán dos pozos en las comunidades del Mirador y San José, mientras se evalúa el problema y se buscan alternativas más viables y permanentes.