Sectores académicos y religiosos de Guatemala respaldaron ayer al colombiano Iván Velásquez, jefe de una comisión avalada por la ONU para combatir la impunidad (Cicig) y cuyas investigaciones dieron pie a la renuncia en 2015 del ahora encarcelado expresidente Otto Pérez.
El comunicado del denominado Grupo de los Cuatro (G-4), integrado por la Iglesia católica, la Alianza Evangélica de Guatemala, la Procuraduría de Derechos Humanos y la estatal Universidad de San Carlos, explica que el espaldarazo a Velásquez se debe a una campaña “de desprestigio y difamación que estructuras corruptas y criminales han arreciado en su contra durante las últimas semanas, utilizando las redes sociales y las inescrupulosas técnicas de desinformación”.
Velásquez fue criticado por sectores conservadores, por anónimos y por el propio Pérez, quienes lo acusan de haberse excedido en sus funciones y de injerencia en los asuntos del país al proponer reformas para el sistema judicial. “El G-4 respalda firmemente al comisionado de la Cicig, Iván Velásquez”, y valora su dedicación en la lucha contra la impunidad y la corrupción en Guatemala”, indica la nota.