Transformar el currículo escolar, impulsar la capacitación docente y mejorar el entorno educativo, son los tres elementos clave que deberán desarrollar los países de Centroamérica para lograr los cambios que el sistema de educación necesita.
Así lo evidencia el informe de seguimiento de la educación del mundo, denominado “La educación al servicio de los pueblos y el planeta: creación de futuros sostenibles para todos”, presentado ayer en Panamá por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).
En el documento se hace un diagnóstico del sistema educativo actual, las debilidades y cuál debe ser la hoja de ruta a seguir con el fin de lograr una educación gratuita, universal y de calidad, como parte de la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.
Ricardo Martínez, oficial del programa de Educación de la Unesco para Centroamérica, detalló que este es el primer informe que va con miras a la consecución de la agenda 2030, y desde ya se ha perfilado cómo debe ir impulsado este recorrido. En el caso específico de Panamá, el desafío será lograr ampliar la cobertura y la permanencia en el sistema educativo en los niveles de preescolar, secundaria y universitario, donde la cifra alcanza apenas al 39% de la población.
Para alcanzar la meta, Martínez sugirió que se hagan mejoras en el currículo escolar, con el fin de que este sea fortalecido y visto como un solo ciclo ascendente hacia la excelencia.