Sin acuerdos concluyó ayer la reunión entre la Comisión de Alto Nivel y autoridades de la comarca Ngäbe Buglé sobre la hidroeléctrica Barro Blanco.
El Gobierno, a través de la vicepresidenta Isabel de Saint Malo de Alvarado, explicó la importancia de concluir el período de pruebas de la hidroeléctrica para concretar el único aspecto pendiente dentro de esta mesa de diálogo: el acuerdo económico.
Específicamente, mencionó que para definir la posibilidad de que la operación del proyecto pase a manos de un nuevo grupo de profesionales, es necesario demostrar que la presa funciona, y para ello es “esencial” realizar estas pruebas.
No obstante, las autoridades indígenas propusieron vaciar el embalse.
La cacica Silvia Carrera pidió el vaciado para continuar con el diálogo. “Como se dio la orden para el llenado, ahora se dé la orden para el vaciado”, enfatizó.
Finalmente, con la mediación del representante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Martín Santiago, se estableció que la Autoridad de los Servicios Públicos realizará una inspección a Barro Blanco para determinar si hay o no afectación a las comunidades indígenas.
El director de la Autoridad de los Servicios Públicos, Roberto Meana, dijo que este estudio podría demorar una semana, por lo que espera presentarlo en la próxima reunión.
Las ONU convocará a un reunión de la comisión técnica sobre Barro Blanco para la semana entrante.
