Por segundo día consecutivo, el diálogo que se adelanta entre educadores y representantes del Gobierno cerró sin haberse concretado ninguno de los puntos que se discuten.
El ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán, informó que presentaron a los educadores una propuesta de cinco puntos, con la que se cumplirían todas las demandas que ellos están exigiendo de una manera “responsable”.
Detalló, por ejemplo, que propusieron a los maestros y profesores un aumento salarial que se haría a partir de julio de 2017.
“Este aumento representa un paso importante para los educadores panameños, en comparación con los demás países de la región, señaló Alemán.
La oferta también plantea el diseño de un sistema de evaluación y desempeño a los educadores y el compromiso del Gobierno de incrementar la inversión en la infraestructura educativa, la finalización de las obras en ejecución y la eliminación de las aulas ranchos.
Asimismo, desembolsar a los docentes aproximadamente 8 millones de dólares en concepto de salarios adeudados.
La propuesta no fue vista con buenos ojos por parte de los gremios magisteriales.
Diógenes Sánchez, dirigente de la Unión Nacional de Educadores de Panamá, la calificó como “ridícula”.
Profundizó que el aumento salarial que propone el Gobierno es de 275 dólares y se pagaría en tres años, lo que no es concordante con lo establecido en el Decreto Ejecutivo No. 155 del 27 de marzo de 2014, que crea el Sistema de Evaluación de Centros Educativos y fija un ajuste salarial a los docentes de 900 dólares.
Sánchez también reprochó que los representantes del Gobierno no ofrecieran en la propuesta detalles de la forma en que cumplirían los otros cuatro puntos que están solicitando.
“Ellos no nos están diciendo cómo van incrementar el presupuesto de educación hasta 6%, tampoco nos dicen cuándo van a empezar a trabajar en la eliminación de las escuelas ranchos y cuánto va a costar estos trabajos”, precisó.
Las conversaciones entre ambas partes se retomarán hoy a partir de las 3:00 p.m.
A través de este proceso de diálogo, el Gobierno busca evitar que los educadores cumplan su amenaza de irse a un paro de labores, a partir del próximo lunes 18 de julio.
