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Un grupo de expertos del Gobierno y de la sociedad civil comenzó ayer el análisis de las guías de educación sexual que utilizarán los docentes de centros escolares oficiales.
La ministra de Educación, Marcela Paredes de Vásquez, dijo que las guías permitirán el desarrollo integral de los jóvenes.
El Ministerio de Educación (Meduca) y representantes de la sociedad civil comenzaron ayer el análisis de las guías de educación sexual que los docentes utilizarán en las escuelas del país.
Los involucrados en la discusión buscan que estas guías se fundamenten en valores, habilidades para la vida y derechos humanos.
La ministra de Educación, Marcela Paredes de Vásquez, explicó que el análisis comenzó con los docentes y padres de familia, quienes son los que deben formar a los estudiantes posteriormente. “Los adultos deben estar preparados”, puntualizó la funcionaria.
Mientra tanto, el representante del Ministerio de Salud, Max Ramírez, informó que revisarán el contenido biológico, sicológico y emocional que requieren las guías para que los educadores las apliquen de manera “eficaz”.
Por su parte, el secretario general de la Asociación de Profesores de la República de Panamá, Diógenes Sánchez, dijo que le parece buena la iniciativa, porque los jóvenes están recibiendo mucha información inapropiada a través de las nuevas tecnologías. “Es tiempo de que los jóvenes reciban información adecuada para lograr un desarrollo integral”, dijo.
A su vez, Aleyda Terán, de la Alianza de Mujeres, reconoció el esfuerzo del Ministerio de Educación en convocar a varios grupos para comenzar a trabajar en estas guías sexuales.
En el debate también participaron dirigentes de la Iglesia católica. El sacerdote Jorge Rivera Rodríguez expresó que la Iglesia católica no se opone a la discusión de las guías sexuales, siempre que sea para fomentar el amor a la vida y a la integridad de la persona. “Consideramos importante la participación de los padres de familia en este tema”, puntualizó.
Al menos 10 mil de los embarazos que se registran en Panamá cada año son de niñas y adolescentes de entre 10 y 19 años; es decir, 31% de los embarazos reportados.