Miguel Etchecolatz, torturador de la dictadura argentina (1976-1986) condenado a perpetua, fue ayer trasladado a una cárcel tras serle revocada la prisión domicilaria.
La justicia le había revocado la prisión domiciliaria por entender que “el estado de salud de Etchecolatz no le impide permanecer alojado en un establecimiento penitenciario, recibiendo la atención y los controles médicos adecuados”, según el fallo.
Varias manifestaciones de protesta y organismos defensores de los derechos humanos habían reclamado su regreso a prisión por tener a su cargo 21 centros clandestinos de detención durante la dictadura.