En el salón nadie sonreía. Había mucha expectativa por lo que diría el candidato presidencial de Cambio Democrático (CD), Rómulo Roux, quien la noche previa no había aceptado el resultado extraoficial de las elecciones, en las que Laurentino Cortizo, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), fue elegido como nuevo mandatario del país.
De pronto ingresó Roux, junto a Luis Casís, su compañero de fórmula y quien lo acompañó durante estos dos últimos meses para hacer campaña. Por allí también estaban la exministra de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, Giselle Burillo, el exministro de la Presidencia, Roberto Henríquez, así como varios de sus simpatizantes.
“Yo quiero comunicarles que, en virtud de la proclamación extraoficial del Tribunal Electoral (TE) en las elecciones más cerradas que hemos tenido en la historia de Panamá, voy a proceder a reconocer esta proclamación extraoficial a favor del candidato Cortizo”, dijo el político al tomar la palabra.
Los presentes aplaudieron a su líder, quien continuó con su discurso. Señaló que los votos que obtuvieron (603 mil 121 hasta el cierre de esta edición) fueron casi el doble de la membresía de Cambio Democrático, lo que significa que lograron atraer a muchas personas que no están inscritas en el colectivo.
También planteó que los resultados electorales mandan al país un mensaje “alto y claro”, de que casi el 70% de los panameños votó en contra del candidato que fue proclamado presidente. Cortizo alcanzaba, al cierre de esta edición, 647 mil 676 votos, lo que representa un 33.30% de l total de votos.
El futuro político
Sobre los pasos a seguir, manifestó que se reunirán con el Tribunal Electoral para hacer un “análisis” de los temas que les han preocupado en estos comicios, y que será el líder de la oposición.
“El pueblo panameño puede contar con que continuaremos luchando para hacer realidad nuestras propuestas de campaña, desde la oposición... luchando por los cambios que este país requiere y con la firmeza para defender todo aquello en lo que creemos”, concluyó Roux .
Tras su disertación, los representantes de los distintos medios de comunicación se disponían a hacer preguntas, pero el político se desplazó hacia uno de sus simpatizantes y lo abrazó; luego abrazó a otro y después desapareció sin pronunciar más palabras.
En el frío salón en el que ofreció la rueda de prensa solo quedaron algunos miembros de su equipo político, quienes también se dieron besos y abrazos entre sí, a manera de despedida.
Sabían que luego de lo dicho por Roux era el fin de la campaña “Lo bueno vuelve”.
