Estados Unidos y Rusia se reprocharon mutuamente no usar sus influencias sobre las partes en conflicto en Siria para buscar que cesen los combates en ese país, durante una reunión pública del Consejo de Seguridad en Nueva York.
“El régimen de Bashar Al Asad se ha convertido en un escaparate para Irán y para Hezbolá, la milicia chiita libanesa”, denunció la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley.
“Irán y Hezbolá tienen planes, tienen la intención de permanecer en Siria”, estimó.
“No vamos a conseguir la paz si los combates continúan”, dijo Haley en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el empeoramiento de la crisis en el país, acusando a Moscú de no actuar lo suficiente ante el régimen sirio para que cesen los ataques, incluidos los “químicos”, contra la población civil.
Algunos comportamientos de actores regionales e internacionales hacen temer por “la soberanía del país”, dijo, por su parte, el embajador ruso ante la ONU, Vassily Nebenzia.
Estados Unidos “tiene que influenciar a la oposición” que ellos apoyan para que cesen los combates, reclamó . “Los sirios necesitan un apoyo completo” de la ONU, y las decisiones “tienen que ser adoptadas por los sirios sin influencia externa”, concluyó.
