El Estado Mayor ruso anunció ayer que mantuvo sus primeros contactos con altos responsables militares de la OTAN desde que cesó su colaboración tras el inicio de la crisis ucraniana a principios de 2014. Según su jefe Valeri Guerasimov, la conversación por teléfono con el presidente del comité militar de la OTAN, Petr Pavel, se dio a petición de la alianza.
Ambos abordaron “los actuales problemas de seguridad, la posibilidad de retomar su cooperación militar, la prevención de incidentes y la participación de representantes de la alianza en los eventos internacionales organizados” por Moscú, según un comunicado del Ministerio ruso de Defensa.
Guerasimov expresó, asimismo, la preocupación de Rusia ante el “incremento de la actividad militar de la OTAN cerca de las fronteras rusas” e informó a Pavel sobre los futuros ejercicios militares previstos por Moscú.
Los dos oficiales “confirmaron la necesidad de tomar medidas recíprocas para rebajar las tensiones y estabilizar la situación en Europa”, según el comunicado.