Rusia exigió ayer que Estados Unidos (EU) revoque su decisión de cerrar los locales diplomáticos rusos.
“Consideramos lo que ha pasado como un acto hostil y una burda violación del derecho internacional”, declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso en un comunicado.
“Pedimos a las autoridades estadounidenses que rectifiquen y devuelvan inmediatamente las propiedades diplomáticas, de lo contrario EU cargará con la entera responsabilidad del deterioro continuo de las relaciones” entre los dos países, añade el comunicado.
El pasado sábado, los rusos tuvieron que evacuar su consulado en San Francisco y dos locales diplomáticos en Nueva York y Washington, para permitir que los agentes federales los examinaran con el objetivo de confirmar su clausura. El Kremlin se quejó y acusó a Washington de usar tácticas de intimidación, al asegurar que funcionarios estadounidenses habían amenazado con “derribar la puerta de entrada” de uno de los recintos y que el FBI estaba “despejando las instalaciones”.
Según el Departamento de Estado, estas “inspecciones”, realizadas en presencia de responsables rusos, tenían como objetivo asegurarse de que los diplomáticos rusos hubieran efectivamente abandonado el lugar.
El sábado, la diplomacia rusa dijo temer que estos registros pudieran ser “utilizados por los servicios especiales estadounidenses para crear un acto provocador contra Rusia, con objetos comprometedores que serían colocados” por estos mismos servicios en los locales.
“Los servicios secretos estadounidenses, con la ayuda de la Policía, ocupan ahora los edificios”, se indigna el ministerio ruso en su nota.
Esta medida es la última hasta la fecha en la guerra diplomática que libran desde hace meses Moscú y Washington.
Los cierres son una respuesta a la reducción de 755 diplomáticos y empleados, rusos o estadounidenses, en Rusia, impuesta a finales de julio por Moscú, en reacción a las nuevas sanciones económicas en su contra aprobadas por el Congreso estadounidense.
