La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó ayer en un comunicado su preocupación y condena hacia las descalificaciones públicas que altos funcionarios del gobierno de Evo Morales han proferido a periodistas y medios de comunicación bolivianos en los últimos días.
El más reciente ataque ha sido perpetrado por el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, quien ha acusado a opositores, periodistas y abogados de formar parte de una “mafia mediática-política”, mientras oficiaba un discurso en la Asamblea Nacional de Bolivia el pasado 19 de mayo.
Varios de los medios señalados por García han sido la Agencia de Noticias Fides (ANF) y los diarios El Deber, Página Siete y Erbol.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Claudio Paolillo, ha condenado “la vieja práctica de intimidar a los periodistas y descalificar a los medios, cuyo objetivo es disuadir que se informe sobre asuntos de interés público”, ha dicho.
Paolillo expresó además su “profunda condena” a la estigmatización de la prensa por parte del Gobierno boliviano.