La agencia de calificación de riesgo Standard and Poor’s Global Ratings (S&P) revisó de “negativa” a “estable” la perspectiva de cuatro bancos panameños, confirmó la calificación de otros cuatro y también elevó de “negativa” a “estable” la tendencia de riesgo de la industria bancaria del país.
La calificadora señaló en un comunicado que la revisión de la tendencia de riesgo de la industria se debe a que ha habido mejoras considerables en la legislación, que se traducen en menos inquietudes respecto al marco regulatorio.
La agencia espera que la Superintendencia de Bancos de Panamá implemente las reglas de capital y liquidez de Basilea III durante la segunda mitad de 2017 y el primer trimestre de 2018.

El reporte destaca también la adopción de normas para atender las inquietudes del Grupo de Acción Financiera sobre el lavado de dinero.
Como han manifestado otros organismos internacionales, el reto que tiene Panamá es demostrar la efectividad de las medidas que puso en funcionamiento.
S&P recuerda en su reporte que “si Panamá no logra implementar las reglas de Basilea III como esperamos o si las medidas estipuladas para evitar el lavado de dinero resultan insuficientes, muy probablemente bajaríamos la clasificación de riesgo de la industria al revisar nuestra clasificación del marco institucional”.
Vea: Perspectiva de cuatro bancos pasa a estable
