La nueva sede del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés), ubicada en Gamboa, Colón, que cuenta con una extensión de 4 mil metros cuadrados destinados a los programas de ciencia terrestre, fue inaugurada ayer.
Esta instalación se convierte en uno de los pilares del centro investigativo que estudia el cambio climático y sus repercusiones en el ecosistema del trópico, con la ayuda de 40 expertos y mil 400 científicos y estudiantes visitantes por año.
El costo aproximado de la obra fue de 20 millones de dólares, donados por el Congreso de Estados Unidos.
El edificio, diseñado con normas de eficiencia energética, anualmente albergará a 800 personas relacionadas con la investigación del comportamiento animal. Hay un espacio destinado a la preservación de fauna viva, como insectos, ranas y murciélagos, para su estudio. También, muy próximo a la sede, se encuentra el laboratorio de efecto invernadero, conformado por domos (esferas que simulan la atmósfera) donde se analizarán los escenarios derivados de la alta o baja concentración de dióxido de carbono (CO2) y los cambios en la vegetación.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, John Feeley, resaltó“la entrega de los investigadores”, quienes en el pasado desarrollaron sus tareas pese a la ausencia de estas facilidades, e incluso convirtiendo sus dormitorios en una extensión de laboratorio, situación que cambia ante la inauguración de estas instalaciones.
