El expresidente de El Salvador Tony Saca y varios colaboradores, detenidos el fin de semana, habrían desviado 246 millones de dólares de fondos públicos a sus cuentas particulares, dijo ayer el fiscal general Douglas Meléndez.
Antonio Saca, de 51 años, que fue capturado la noche del sábado durante la boda de uno de sus hijos, sería procesado por los delitos de peculado, agrupaciones ilícitas y lavado de dinero, informó el fiscal.
Junto con Saca fueron detenidos por los mismos cargos los exsecretarios de Comunicaciones, de Juventud y Privado de la Presidencia y tres funcionarios más que trabajaban con Saca.
“Existen cantidades de dinero provenientes de fondos públicos, del presupuesto, de impuestos pagados por la población que han sido desviados de forma fraudulenta y corrupta para exfuncionarios o funcionarios en ese momento”, dijo Meléndez en conferencia de prensa.
El fiscal indicó que inicialmente se determinó que 246 millones de dólares del erario público fueron transferidos a varias cuentas particulares de los imputados y empresas del expresidente.
Saca, un empresario de estaciones de radio, fue el último presidente de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena) que gobernó el empobrecido país centroamericano entre 2004 y 2009.
