El director de la Caja de Seguro Social (CSS), Guillermo Sáez-Llorens, evadió ayer en la Asamblea Nacional la mayoría de las interrogantes sobre las muertes a causa de la bacteria Klebsiella pneumoniae carbapenemasa resistente (KPC) y los fallecimientos de neonatos por la aplicación de heparina con alcohol bencílico.
“No sé”, “no tengo conocimiento” y “no tengo la información” fueron las respuestas de Sáez-Llorens a los cuestionamientos de los diputados sobre estos y otros asuntos administrativos, como gastos de publicidad, contratos de externalización y procesos contra médicos y funcionarios de la entidad.
Empleados de la propia CSS, incluyendo médicos, técnicos y administrativos, y familiares de las víctimas del dietilene glycol, la KPC y de la intoxicación con heparina con alcohol bencílico le gritaban “asesino” desde las gradas del recinto y abucheaban sus respuestas.
En más de 12 preguntas sobre la KPC y el uso de la heparina con alcohol bencílico en neonatos, Sáez-Llorens le pasó la palabra al subdirector de la CSS, Marlon De Souza.
¿Cuántos fallecieron por la KPC?, ¿Cuántos funcionarios han sido investigados o separados de sus cargos por uso de la heparina con alcohol bencílico?, le consultaron repetidamente los diputados.
De Souza se escudó en que no podía dar información sobre esas muertes, porque forman parte de procesos médico-legales investigados por el Ministerio Público.
“No le puedo determinar la cantidad de muertes por KPC. La única institución autorizada para determinar quiénes murieron por KPC es el Ministerio Público”, respondió el funcionario una y otra vez.
La diputada independiente Ana Matilde Gómez interpeló a Sáez-Llorens de si fue advertido por una comisión técnica de bioseguridad sobre las fallas graves de contaminación en el Complejo Hospitalario de la CSS.
“No fui advertido (...) cuando me enteré de la KPC fue por una noticia y tomamos las medidas”, declaró ante el pleno legislativo.
Gómez y la diputada perredista Zulay Rodríguez también le preguntaron a Sáez- Llorens si el Ministerio de Salud le había alertado sobre la prohibición para utilizar la heparina con alcohol bencílico en recién nacidos.
El director respondió: “no fuimos advertidos. El Ministerio de Salud se pronunció después de los acontecimientos” que se dieron en la sala de neonatos de la CSS entre junio y julio de 2013, donde fallecieron nueve infantes.
No obstante, la prohibición para el uso de la heparina con alcohol bencílico en neonatos estaba contenida en un Formulario Oficial Farmacoterapéutico de la CSS editado en 2012.
Antes de los cuestionamientos de los diputados, Sáez-Llorens hizo una presentación durante tres horas, en la que aseguró que el abastecimiento de medicinas en la entidad es de 97% y que financieramente la CSS es una “institución sana y rentable”.
