Estados Unidos (EU) calificó ayer al sospechoso de dirigir los ataques yihadistas del año pasado en París, Salah Abdeslam , como “terrorista global” bajo la ley estadounidense, y adoptó sanciones en su contra.
La orden, anunciada por el Departamento de Estado, implica el congelamiento de todos los activos que Abdeslam pueda tener en jurisdicciones de Estados Unidos y prohíbe a los estadounidenses hacer negocios con él.
“Nacido en Bélgica y ciudadano francés, Salah Abdeslam opera para el Estado Islámico de Irak y el Levante”, dijo el Departamento de Estado, que usó el antiguo nombre del grupo Estado Islámico.
La oficina del Departamento del Tesoro para el Control de Activos Extranjeros confirmó por su lado que el nombre de Abdeslam había sido incluido en su lista de ciudadanos foráneos vinculados al terrorismo.
El hombre de 26 años fue detenido el pasado 18 de marzo durante una redada policial en el barrio bruselense de Molenbeek y está en vías de ser extraditado a Francia.
Está acusado de ser miembro de la banda que realizó una serie de atentados contra civiles que el 13 de noviembre último dejó 130 muertos en París.
“Las autoridades encontraron su ADN en un cinturón suicida desechado junto a huellas de explosivos en un apartamento en Bruselas”, reseñó ayer el Departamento de Estado en una declaración.
El sospechoso de haber planeado los atentados admitió luego de su arresto que planeaba realizar un atentado suicida frente al estadio de fútbol de París, pero lo descartó.